lunes, 20 de junio de 2011

Día del Padre

“Los hombres pueden optar por ser padres participativos,
cariñosos, afectivos y con posibilidad de disfrutar la crianza
y el desarrollo de los hijos que decidan tener”.
Ma. Alejandra Salguero y Héctor Frías,
“Reflexiones en torno a la paternidad responsable y la crianza de los hijos”


Para celebrar, hay que tener razones y un poco de conciencia de lo que estamos celebrando, no sólo tomemos las cosas como una oportunidad de consumo, por ello investigamos que la idea de celebrar el día del padre se debe a la Norteamericana Sonora Smart Dodd,a quien su padre crío  junto con otros 5 hijos cuando su esposa muere al dar a luz al sexto hijo. Sonora, reconociendo los esfuerzos que su padre había hecho no solo al cumplir su rol de padre sino tratando de hacer un buen papel como "madre" se le ocurrió que el día del cumpleaños de su papá el 19 de junio se festejara "el día del padre", por supuesto que pasaron varios años para que Estados Unidos lo tomara como una iniciativa fija.
Y en el caso de México, fue más o menos en 1950 cuando comenzó a escucharse de esta celebración, y al igual que otros países se fijó el tercer domingo de Junio como fecha oficial de la celebración. Por supuesto como todo, los grandes almacenes, no dejaron pasar la oportunidad para comercializar la fecha y nosotros bien obedientes, celebramos! ¡Compre y compre!.
De tal suerte que muy pocos son quienes en realidad celebran en el ánimo del reconocimiento, de la compañía y la convivencia, del orgullo de contar con un padre, haciendo un reforzamiento a los días precedentes y posteriores a la fecha, porque al igual que el día de la madre, padre no sólo se es un día al año.
Sin embargo, en el día del padre es un día no solamente los padres biológicos son celebrados, hermanos, tíos, abuelos, padrinos, padrastros e incluso maestros, todos aquellos hombres que actúan como verdaderos hombres supliendo la figura paterna que en no pocos casos es ausente.
Y para ello, voy a retomar un párrafo que expresa claramente la importancia de que un niño tenga representadas ambas figuras de crianza:
"El niño que nace ha heredado su cuerpo físico del padre y de la madre. Los genes de la madre y el padre influyen en la constitución física del niño. Cuando nace el niño no se “encuentra” integrado todavía en su cuerpo, no es capaz de dirigirlo conscientemente.
La casi totalidad de procesos se llevan a cabo desde la inconsciencia, o al menos desde un estado similar al sueño. Poco a poco, la consciencia, el yo más interno del niño pequeño va entrando en él.  el niño necesita un modelo exterior para desarrollarse.
El primer modelo es la madre, luego el padre, los hermanos mayores, y los maestros de escuela. Desgraciadamente es frecuente la figura del “padre ausente” o incluso la actitud, no mejor, de “presencia ausente”. Un niño con frecuencia sufre más por la indiferencia que por los malos tratos.
Hay niños con problemas de relación que provocan a los mayores, porque de esta manera, aunque les castiguen más o menos duramente, se sienten atendidos. Me recuerda al mayor de los castigos que puede sufrir un ser humano, castigo verdaderamente utilizado por diversas tribus o grupos étnicos, en los que el “proscrito” no es saludado, reconocido, ni visto, por los demás integrantes del grupo. Esa anulación por sus hasta entonces convecinos, le puede llevar hasta la muerte.
Precisamos tener en principio las necesidades básicas cubiertas (la comida, el agua, resguardo del frío, higiene personal…). Luego: la seguridad, seguido de aceptación y afecto, en cuarto lugar respeto y conocimiento, y finalmente el ser humano que tiene cubiertos todos estos escalones puede llegar a la autorrealización.

El niño pequeño para desarrollarse necesita sentir al mundo como bueno. La confianza en los padres es vital para los niños pequeños pues él vive y aprende desde la imitación. Y tanto el niño pequeño como el escolar necesitan mantener un ritmo de vida saludable."
Dr. Karmelo Bizkarra, 
Director Médico del Centro de Salud Vital Zuhaizpe
 
Hay que reconocer: ser padre, sin importar si se es biológico o no, conlleva una verdadera y gran responsabilidad, pues son pequeñas vidas que dependen de nosotros, necesitan nuestro ejemplo, tiempo y dedicación y a quienes herimos cuando no tenemos bien definido lo que queremos.
En la actualidad, se está haciendo muy común ver ésta figura ausente, sobre todo en el caso de los hijos con alguna discapacidad, o que no cumplen con la expectativa que se había fijado. Quedando entonces toda la responsabilidad de crianza en la madre y si tiene suerte en la compañía y apoyo de los abuelos.
Por ello, queremos felicitar ampliamente a todos aquellos papás que al saber la noticia de sus hij@s, se han quedado presentes en su vida, acompañándolos, ayudándolos, colaborando e invirtiendo esfuerzos que aunque muchas veces se antojen extraordinarios o inútiles, lo hacen con amor, en la esperanza de un mejor mañana para sus hijos. Aquellos padres cuyo amor paterno va más allá de su ego herido por la discapacidad de su pequeñ@. Hoy demos un aplauso a ellos que deciden junto a su compañera dar la cara y tomar de la mano a su hij@ y a su madre y caminar juntos el sendero de la vida sin importar cuan rudo e inesperado pueda ponerse.
Felicidades! Porque hoy disfrutan y pueden abrazar a sus hij@s, porque hay quienes, ya no tienen esa oportunidad, pues por más que lo deseen, no pueden hacerlo, la vida les arrebato a sus hijos. 

Ama, disfruta y comparte con tus hijos, ellos esperan por ti.

¡Felicidades papás!
Fuentes:
Imagenes: Google.

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